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La
seguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones para
todos los que participan en el proceso de proyectar y construir
edificios. Ya no es un valor añadido, sino que es un valor
intrínseco de cualquier edificación.
Esta apuesta comienza por la prevención y la elección de materiales y
productos, como puede ser el caso de las puertas y más en concreto de la
puertas cortafuego, fundamentales para combatir la fuerza devastadora
de un elemento tan destructivo como el fuego.
En la actualidad, la normativa vigente, establece la obligatoriedad
de utilizar en determinadas ubicaciones puertas cortafuego con la
adecuada capacidad de resistencia.
Por eso en Dierre hemos desarrollado una amplia gama de puertas
cortafuego para ajustarnos a todo tipo de necesidades, espacios y
acabados para cumplir con esta importante labor de prevención.
Siguiendo nuestra trayectoria, en Dierre, día a día, abrimos nuevas
puertas a la imaginación, poniendo todos los medios para innovar nuestra
oferta de puertas metálicas cortafuego. |
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Información General: Puertas
Cortafuego |
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COMPARTIMENTACIONES EN SECTORES DE INCENDIO
La compartimentación consiste en implantar una serie de elementos y
dispositivos resistentes al fuego para delimitar y aislar espacios
(sector de incendios) con la finalidad de evitar la propagación del
fuego.
Al igual que la protección estructural, la compartimentación debe
considerarse desde las actividades de diseño, teniendo en cuenta que la
funcionalidad de las instalaciones no debe ser incompatible con evitar
que el fuego se propague, tanto en los espacios de uso personal como a
través de las canalizaciones (horizontales o verticales).
Existen diversos grados de
resistencia al fuego exigibles a los elementos constructivos utilizados
para la compartimentación en sectores de incendios; el valor de la
resistencia al fuego exigido a cualquier elemento que separe dos
espacios, deberá mantenerse a través de todo recorrido que pueda reducir
la función exigida, tal como cámaras, falsos techos, suelos elevados y
encuentros con otros elementos constructivos.
Entre las características
propias de la compartimentación señalamos:
- Detención de la acción destructora del fuego, cuya consecuencia es
minimizar los daños en la instalación.
- Confinamiento del fuego en el espacio (sector) y en el tiempo,
permitiendo poner a salvo personas y bienes.
- Estanqueidad ante la propagación de humo y gases, peligrosos para la
salud de las personas y por infundir pánico.
- Proteger las vías de evacuación de personas.
PUERTAS CORTAFUEGO:
GENERALIDADES
Este elemento representa una solución de continuidad a paredes y muros
para conformar una completa compartimentación de espacios frente a la
amenaza del fuego.
Consecuentemente se diseñan
considerando los siguientes objetivos:
- Confinar el fuego en el sector de incendios impidiendo su propagación
a los colindantes.
- Evitar que el paso de humos, gases y calor, tan dañinos tanto para las
personas como para los bienes.
- Proteger, mantener libres de los elementos anteriores las vías de
evacuación y salidas de emergencia.
- Resistir las altas temperaturas conservando su estructura.
La consecución de estas
finalidades favorece la actuación de los medios de extinción (técnicos y
humanos) a la vez que logramos reducir los daños materiales y el
consiguiente coste en pérdidas.
Asimismo reseñamos la obligatoriedad, en unos, y la conveniencia de
instalarlas en todo tipo de edificaciones y establecimientos
susceptibles de generarse incendios: fábricas, hospitales, hoteles,
edificios de oficinas, centros comerciales, teatros, etc.
PUERTAS CORTAFUEGO:
CARACTERISTICAS
Las puertas cortafuego deben constituir una barrera resistente al paso
de llamas, humo, calor, temperatura y otras partículas inherentes al
fuego. Las características principales de las puertas son:
- Estabilidad mecánica: construida con materiales suficientemente
resistentes.
- Aislamiento térmico: impedir el paso de calor y el consiguiente
aumento de temperatura al otro lado.
- Estanqueidad a las llamas: impedir el paso de gases y llamas,
susceptibles de continuar el incendio.
- Resistencia térmica suficiente para impedir que se produzcan en la
cara no expuesta temperaturas superiores a las que se establecen en la
norma. Estas temperaturas se evalúan en escala de tiempos: 15, 30, 60,
90, 120, 180 y 240 minutos.
- Detección superficial de calor, indicadora de la evolución del
incendio desde el lado no expuesto.
- Mantenimiento de la integridad al aplicarle agua, soportando el
enfriamiento súbito que se origina.
- Disponer de automatismos de apertura y cierre: estos dispositivos se
emplean para automatizar las funciones inherentes a puertas (abrir y
cerrar). Pueden ser electromecánicos, hidráulicos, etc., controlados
desde central, activados por proximidad, disponer o no de bloqueo y
reducción de velocidad al finalizar la apertura o cierre, temporizados,
etc.
- Múltiples modelos en función del tamaño, resistencia al fuego, una
hoja o doble, prestaciones, sistemas de cierre, acabados, para mano
izquierda o derecha.
PUERTAS CORTAFUEGO:
COMPONENTES
Los componentes básicos de una puerta resistente al fuego son:
- La puerta, propiamente dicha, que como elemento esencial está equipada
de dos chapas de acero ensambladas, creando una cámara entre ellas para
alojamiento de los materiales ignífugos (lana de roca,…) los cuales
ofrecerán la mayor resistencia al fuego.
- Cerradura, caracterizada por ser el elemento que facilita el bloqueo y
desbloqueo de la puerta para su apertura y cierre; el mercado nos ofrece
gran cantidad de sistemas de cerraduras y contracerradura de variados
tipos y prestaciones: mecánicas, eléctricas, electromagnéticas,…
embutidas, de sobreponer, con cerrojo, etc.
- Guías de deslizamiento y topes: regulan el recorrido y disposición
espacial del elemento.
- Sistema de cierre y retención: toda puerta resistente al fuego debe
contar con un sistema de cierre automático, como puede ser cerradura o
retenedor electromagnético, ayudados por cierrapuertas.
- Visor de cristal: elemento vidriado, de diferentes formas (redondo,
cuadrado, rectangular) y tamaños que permite observar la situación en el
lado opuesto. Este elemento debe poseer las mismas características de
resistencia al fuego de la puerta, debiéndose evaluar en conjunto con
cada sistema.
Otros elementos
susceptibles de acoplarse a las puertas cortafuego son:
- Dispositivo antipánico, siendo la barra el más generalizado.
- Automatismos de apertura y cierre: electromecánicos, hidráulicos,
etc.,
- Amortiguador de final de cierre.
- Contactos para indicar el estado de la puerta.
- Marco constituido por perfil de acero, complementado con junta
intumescente.
- Múltiples opciones en manillas y escudos.
Estos elementos han de ofrecer idéntico grado de resistencia al fuego
que la puerta.
PUERTAS CORTAFUEGO:
CLASIFICACION Y ELECCION
En cuanto a su clasificación, mencionamos en primer lugar la que se hace
en función del grado de resistencia al fuego y se expresa en minutos;
podemos distinguir:
- RF-30: resistentes al fuego 30 minutos.
- RF-60: resistentes al fuego 60 minutos.
- RF-90: resistentes al fuego 90 minutos.
- RF-120: resistentes al fuego 120 minutos.
- RF-180: resistentes al fuego 180 minutos.
Pueden distinguirse diversos grupos de puertas:
- Puertas de paso entre dos sectores de incendio.
- Puertas de paso a pasillos protegidos, a escaleras protegidas y a
escaleras especialmente protegidas.
- Puertas de paso a locales o zonas de riesgo especial.
- Tapas de registro de los patinillos de instalaciones.
- Sistemas de cierre.
Por último mencionamos unos consejos a considerar en el momento de
adquirir una puerta:
- La puerta ha de estar homologada y disponer de la garantía de
sometimiento a ensayos en laboratorios autorizados.
- Apertura en el sentido de evacuación.
- Poseer sistema automático de cierre.
- Disponer de apertura antipánico si se instalan en vías de evacuación.
- Calcular sus dimensiones para mantener libre de obstáculos el arco de
apertura.
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